miércoles, febrero 27, 2002

Parece que nos vamos encontrando.

Espero que después de estos días de desencuentros aún quede algún aguerrido navegante que esté dispuesto a naufragar en la lectura de las letras -que sin mucho sentido- junta este balsero. Ya se sabe que los balseros gustan de sentarse bajo el árbol del pan a esperar que la brisa sople suave y la mar sea favorable. Pues eso hacía yo, a falta de árbol del pan, buena fue una palmera y en mis pensamientos -que son portátiles- por otro lado, la idea de unirme a esa dichosa sociedad secreta de shandys.
Hoy he sentido otra vez los brazos y me he decidido a remar de nuevo, una vez más sin un rumbo claro, pero lo importante es que era día 27 de febrero y aunque Óscar no lo crea soy un portátil, y aunque él no lo sepa la sociedad ha sido creada, y si no que se lo pregunten a Vila-Matas

Un saludo a todos y no olviden que el Guadiana existe aunque en ocasiones no lo vean.

miércoles, febrero 13, 2002

Últimamente parece que he entrado en una especie de ensimismamiento que me tiene alejado de todo contacto con la realidad, o por lo menos mi contacto es ciertamente parcial. Una consecuencia es que tampoco he entrado en la Red, ni tan siquiera para ver el correo. Por ello, mientras intento trepar hacia la superficie te pido que, por favor, no dejes de respirar.
Un saludo y hasta pronto.

jueves, febrero 07, 2002

Hoy toca postear la solución a la pregunta que ayer formulaba, con el único objeto de que más de uno retome la aritmética como un bello pasatiempo

miércoles, febrero 06, 2002

Hoy les voy a desvelar mi interés por las Ciencias y por ello les propongo que intenten resolver este sencillo problema de aritmética.
La solución les provocará, sin duda, una sonrisa. ¡Ánimo!

Una madre es 21 años mayor que el hijo. En 6 años el niño será 5 veces
menor que su Madre.

Pregunta: ¿DONDE ESTA EL PADRE?
Esta tarea se puede solucionar, no es tan dificil como parece.

atencion a la pregunta : ¿DONDE ESTA EL PADRE?

martes, febrero 05, 2002

¿Qué opinais del sistema monárquico?
Podríamos coger como paradigma la monarquía inglesa. Donde todos sus defectos podrían encerrarse en esta frase.
Su pompa, su coste, los desvaríos político-sociales del heredero, los excesos de la familia real, hasta el mito de la reina madre.
Y qué decir de la monarquía española, a la que interesa atribuirle un papel crucial en la Transición.
O aquel lío del que "gozan" los monegascos. Y qué decir de Italia con la familia Saboya... O los descendientes de los virreyes hispanoamericanos.
No podemos creer en los reyes como en los Reyes Magos, más allá de hacer bonito, para algunos, en las revistas y despertar la idea de un fructífero casorio; debería plantearse la necesidad para el pueblo de una institución que es lo único que queda vivo de la Edad Media.

lunes, febrero 04, 2002

?¿?¿

domingo, febrero 03, 2002

Y ahora oíd las penas de los hombres;
cómo les convertí, de tiernos niños
que eran, en unos seres racionales.
Y en mis palabras no tendrá cabida
el reproche a los hombres; lo que intento
es mostrar la bondad de mis favores:
Ante todo, veían, sin ver nada,
y oían sin oír, cual vanos sueños,
gozaban de una vida dilatada,
donde todo ocurría a la ventura:
ignoraban las casas de ladrillos
al sol cocidos, la carpintería.
Vivían bajo tierra en unas grutas
sin sol, como las próvidas hormigas.
Ignoraban los signos que revelan
cuándo vendrá el invierno y la florida
primavera y los frutos del estío.
Todo lo hacían sin criterio alguno
hasta que, finalmente, de los astros
les enseñé a asupiciar orto y ocaso.
Y el número, el invento más rentable,
les descubrí, y la ley de la escritura,
recuerdo de las cosas, e instrumento
que a las Musas dio origen. Fui el primero
que sometió las bestias bajo el yugo,
y al arnés; y al jinete esclavizadas,
las más duras fatigas soportaron
en lugar de los hombres. Bajo el carro
yo sometí el caballo, humilde al freno,
y vana ostentación de la riqueza.
Nadie más sino yo el marino buque
de alas hechas de lino, descubrió,
y que errático el ponto va surcando.
Y pese a los inventos que a los hombres
un día enseñé yo, infeliz, no tengo
medio de sustraerme a mi desgracia.

El Prometeo Encadenado de Esquilo